¿Quiénes integran Veluvana?
Nací en Madrid in 1982 y empecé a meditar a los 19, en un pequeño monasterio zen en las Alpujarras: Jiko An.
Fue una conexión inmediata con el lugar, la gente y sobre todo con la práctica meditativa: sentarse en silencio, conectar con la respiración y observar cómo la mente crea y destruye sus propios obstáculos, sus propios mundos.
Practiqué budismo durante varios años y a los 27 años me instalé en la India para escribir una tesis sobre literatura y contemplación.
Estudié varias tradiciones: Advaita Vedanta, Yoga, Budismo Theravada y Budismo Tibetano, y claro, mindfulness laico.
Mi intención nunca fue conventirme en monje: mientras aprendía a meditar, construía mi vida de adulto: enseñando lenguas, escribiendo mi tesis, criando a mis dos hijos, e incluso publicando libros de poemas.
Cuando volví de India, tenía 30 años y empecé mi carrera como docente universitario. Pero sentía que algo faltaba en esa vida: era demasiado intelectual y rígida.
Yo quería un entorno donde poder compartir lo que había recibido en esos años, y por eso fundé Veluvana en 2015.
Desde sus comienzos, este espacio ha estado centrado en difundir prácticas meditativas con rigor y con cercanía, siempre con el objetivo de explorar la intersección entre la meditación y la vida contemporánea, con todo su ajetreo, sus incertidumbres y su belleza.
En 2018 obtuve una beca de investigación Varela, otorgada por el Mind and Life Institute, para investigar los efectos de la práctica del mindfulness en el entorno universitario.
Desde 2021 soy Profesor Asociado en la Universidad Complutense de Madrid, donde enseño literatura y sigo avanzando en la investigación sobre prácticas contemplativas.
Nuño Aguirre
Ana Muñoz
Mi camino comenzó en Castellón, influida por la espiritualidad católica de mi abuela y por los místicos cristianos. Desde la adolescencia me atrajeron el yoga y las tradiciones contemplativas, lo que me llevó a los 23 años a vivir seis meses en India y asistir a mi primer retiro de silencio, iniciando un vínculo con la práctica que me acompaña desde entonces.
A los 27 regresé a India en plena crisis existencial y permanecí allí tres años, profundizando en el Yoga, el Vedanta y el Advaita. VIví un año de vida monástica en la Bihar School of Yoga y participé en retiros de Insight Meditation con maestros como Christopher Titmuss, Jaya Ashmore y Gemma Polo. La práctica —junto con la maternidad de mi hija Maia— ha sido uno de los grandes ejes transformadores de mi vida.
Hoy, mi investigación se centra en explorar nuevas formas de observar la experiencia que liberen, desde una mirada más intuitiva, flexible y amplia, en contraste con los paradigmas patriarcales que sitúan el control o la mente, tal y como se conciben socialmente, en el centro. Inspirada por las enseñanzas de Rob Burbea, Rebeca Bradshaw o Jan Willis, investigo una práctica que nos permita recibir la vida en contacto íntimo con el mundo, a través de la exploración profunda de la naturaleza del corazón.
Que puedas escuchar y atender el llamado del anhelo del corazón, dejándote conducir hacia la liberación y el recuerdo de que el mundo es nuestro hogar.
